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RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Final.





Mayo 1995. Alcañiz. Teruel.



¿No deseas recordar lo que ya conoces?... Hazlo, pues si crees en ti mismo, llegarás hasta el interior de tu universo...



Sentí la vibración de estas palabras durante una meditación con música. El timbre de la voz era femenino y aunque las energías que aparecieron en mi mente tenían apariencia de mujer, no puedo asegurar a ciencia cierta que lo fueran. Se presentaron ante mí como dos figuras difuminadas por una brillante luminosidad, impactándome con la luz que irradiaban desde su interior y convirtiéndose en un resplandor compacto que daba forma a sus túnicas, manchas de energía perfilando unos cuerpos que aparentaban humanidad. A pesar de no poder ver sus rostros, intuía que estaban sonriendo, contagiándome una placentera calma. Tal vez lo que me convenció de su aspecto de mujer fueran sus largas cabelleras doradas que se movían suspendidas por una corriente ingrávida. Una cálida sensación de familiaridad envolvía todos mis pensamientos, con toda probabilidad provocada por un nombre pronunciado hace mucho tiempo en el interior de mi mente.



...Soy Bequim... Un nombre conocido y hace demasiado tiempo sepultado en las brumas de mi memoria... Bequim... ¿Por qué ese nombre hace que un eco resuene desde los más profundo de mi conciencia?... ¿Por qué ese nombre me dirige hacia los intrincados laberintos de mi realidad dormida?...



Y Bequim, mientras iba desvaneciéndose pronunció unas enigmáticas palabras: ...Somos resonancias... transformadas en vida...



Un torrente eterno de luz me encapsula a través de los milenios, al tiempo que me salpican momentos de percepción.



-Anduaka-



Posted by Altair | en 18:57 | 2 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Nueve.

Cuando soy consciente de que he abandonado la luz azul, me encuentro en el centro de una amplia sala circular. Al principio la luminosidad de la estancia me ciega, pero en unos segundos mis pupilas se adaptan a tanta claridad. No estoy solo, hay bastante "gente" que parece ocupada en tareas que requieren mucha concentración. A mi lado, y apoyando su mano en mi hombro, hay un ser muy alto. Mi cabeza está a la altura de su ombligo. Es muy alto, va vestido con un mono de color gris, casi blanco, ajustado y sin costuras. Lleva un cinturón ancho, más claro aún que el resto de su vestimenta y en el lugar en donde tendría que estar la hebilla aparece un dibujo, algo que supongo que es un emblema o símbolo que no consigo recordar. Posee un rostro alargado de facciones muy delicadas con pómulos que le dan un sutil aire oriental. Los ojos desde los que me mira son grandes, un poco rasgados, de un azul parecido al del rayo tractor que me ha traído aquí. Su cabello es largo, liso y luminosamente dorado. Tanto la piel de su rostro como la de sus manos, de delgados y largos dedos, es muy blanca. Está conmigo y no tengo miedo. La sala presenta una serie de pantallas que parecen formar parte de la misma pared, en ellas se pueden observar imágenes de lo que comprendo que son zonas de la Tierra: paisajes, ciudades desde el cielo. En otras aparece el espacio, oscuro en su plenitud: constelaciones, nubes de polvo cósmico, cometas en viaje directo hacia el vacío estelar. Frente a las pantallas hay otros seres, sentados en sillas que son ergonómicas e imposibles a la vez. La altura de estos seres es inferior a la mía. Se mueven con controlada actividad. Cuando andan bambolean sus cabezas calvas, demasiado grandes para su escuálido cuerpo. Su delgadez extrema parece quebradiza y sus enormes ojos, sin pupilas, me miran desde una oscuridad de obsidiana.


Mi acompañante me dice algo que no recuerdo, lo que si me llama la atención es que no mueve los labios. ¡Telepatía!. Me digo a mí mismo. No... Exclama él. La afinidad de energías también es una forma de comunicación. He reducido mi tasa vibratoria y hemos elevado la tuya. Dentro de lo que podemos conseguir con esta manipulación, estamos más o menos en comunión energética, así la comunicación es más fluida. ¿Qué hago aquí?. Pregunto, no me puedo explicar porque estoy en este lugar. Aunque en realidad no hay sorpresa, sólo una leve falta de confirmación. ¡Si no me conocéis!... Cuando termino de pronunciar esta afirmación él sonríe con una dulzura que encuentro familiar. Ven. Me dice, y nos acercamos a una de las pantallas. Pasa la mano frente a ella y se forman unas imágenes que desarrollan una película de mi vida hasta este momento. Aparece una extraña escritura que a primera vista no descifro, pero que cuando la miro por segunda vez, parece que se ha transformado y puedo comprenderla. Datos, fechas, enfermedades, operaciones. Podía abarcar en una ojeada a aquella pantalla, toda mi historia. Esto sólo es para que sepas que siempre estamos aquí. Y que lo único que tienes que realizar conscientemente es un viaje de retorno a la memoria... Sus palabras suenan en mi mente mientras todo mi alrededor se difumina poco a poco, hasta que despierto en mi cama con un eco azul eléctrico en el fondo de mi mirada.



Continuará...

Posted by Altair | en 18:04 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Ocho.

Julio 1978. Sant Boi de Llobregat. Barcelona.

Antonio y yo nos dirigimos a la cima de una colina que se encuentra relativamente cerca de nuestras casas. Es noche cerrada. En la distancia se ven las luces de la población. Hemos salido con la intención de avistar algún ovni. La ufología es una de las pasiones comunes que cimentan nuestra amistad. Antonio lleva una cámara fotográfica, yo unos prismáticos colgados del cuello. Nos hacemos bromas, parece que estamos algo nerviosos. Tenemos quince años, tal vez sintamos miedo, pero las risas pueden deshacer cualquier oscuro presagio. Llevamos tanto rato merodeando por la colina y mirando al cielo que mi nuca empieza a quejarse. Cuando decidimos que ya es tiempo para marchar, observamos movimientos en las estrellas que se sostienen en el firmamento. Hay tres luces que se mueven aproximándose entre ellas. Una luz parece que baja hacia nosotros y las otras dos, una a la izquierda y otra a la derecha se aproximan en rumbo de colisión con la primera. En un segundo se ordenan formando un triángulo. Aún no son muy grandes pero sin duda, su distancia hasta nosotros cada vez es más corta. Ahora si que nos asustamos, olvidamos el motivo de nuestra salida nocturna y emprendemos una disparatada huida

Un momento después me doy cuenta de que estoy corriendo en el aire. No veo a Antonio, sólo floto dentro de un haz de luz metalizada. A medida que me elevo, miro hacia arriba y veo que una enorme media esfera está sobre mí. Es extraño, estoy debajo y a la vez puedo ver lo que pasa desde la distancia, como si poseyera la perspectiva de otro espectador. Estoy flotando bajo media esfera que fluctúa con todos los colores del arco iris y y desde el centro de su base de un intenso naranja, se extiende un haz de luz azul que me sostiene en el aire en una lenta ascensión. A pesar de que intento moverme y no puedo, una sensación de calidez y tranquilidad, como si estuviera sumergido en agua caliente, me envuelve. Veo levitar los prismáticos sujetos a mi cuello por su correa que serpentea al vaivén de olas de ingravidez. Mi cuerpo es recorrido por algo que sólo puedo describir como una corriente eléctrica y me veo a mí mismo de espaldas a mí, flotando en el mismo rayo azul...

Continuará...



Posted by Altair | en 17:23 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Siete.




En un lugar al margen del espacio y el tiempo se lleva a cabo una reunión. Varios Entes Símbolos Energéticos se comunican entre sí por medio de impulsos cuánticos. El Ente Símbolo que se había llamado Anduaka se encuentra ante la presencia de varios Entes Símbolos Evolutivos, cúmulos energéticos que emanan intercambio, igualdad y sabiduría. Se están dirigiendo a él, le ofrecen pautas de nacimiento.


-...Estás preparado para encarnar en un nivel superior y continuar tu camino de evolución... ¿Deseas desvincularte de ese mundo donde la materia crea lentitud e inseguridad?...


La Entidad Símbolo sabe que está ante el Consejo Evolutivo y conociendo lo que por progreso cíclico debe pasar en ese denso lugar, ese que un día llamó hogar, contesta sin ningún asomo de duda.


-Todo lo que se recibe es para dar y aún sabiendo que puedo continuar mi camino, deseo ser agradecido con quienes han trabajado para que yo halla podido llegar hasta aquí. Quiero encarnar de nuevo en ese mundo, para estar allí en el momento de su cambio dimensional, ayudar a todo aquel que quiera expandir su conciencia, enseñar lo real que es nuestro vínculo con la Totalidad.


Los Entes Símbolos Evolutivos transforman su energía en una lluvia de impulsos que se traducen en colores con vida propia, dándole un último mensaje.


-...Que así sea... Paz y Amor...


El veinte de noviembre de 1962, fue el último de los tres días de nieve y frío intenso que aquel año sorprendieron a los habitantes del noroeste español. Esa madrugada nació un niño que como muchos de los que vinieron antes y llegarán después de él, había acudido a cumplir su parte de un compromiso, la revelación de una antigua promesa.


Continuará...

Posted by Altair | en 18:33 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Seis.



Calcán se encarga de dirigir el ritual de momificación. Separan las vísceras de Anduaka y tras preparar una profunda tumba las meten en ella. El cuerpo amortajado es introducido en una gran vasija de barro, la sellan y la bajan con delicadeza hasta la fosa. Cuando el rito está concluido es noche cerrada. Un cántico grave y sostenido, se levanta desde el corazón de cada uno de los peregrinos, camino hacia las estrellas.

Continuará...

Posted by Altair | en 19:19 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Cinco.

-...Tenéis que recordar, que fueron nuestros maestros y que un día habitaron entre nosotros. Como también tenéis que comprender que al mismo tiempo que nosotros nos alimentábamos de su presencia, muchos de ellos estuvieron en otros lugares de este mundo enseñando sus palabras a los humanos que en esas tierras desconocidas habitan.

El anciano coge aliento con ávida lentitud. Mira con detenimiento a las personas que le han acompañado en este último viaje. Jóvenes, viejos, sacerdotes, discípulos, todos en silencio reverencial. Luego mira más allá, la llanura de Nazca es un lienzo para las figuras que hace tiempo fueron grabadas. Las lágrimas son un torrente contenido en el fondo de sus ojos. Cuando deshace por fin el nudo de su garganta sigue hablando con voz de plata entrecortada.

-...También quiero que recordéis y que enseñéis a vuestros hijos y estos a los suyos... que lo único que importa en nuestro vínculo interior con el universo. A lo largo de este viaje somos diferentes hombres, pero es ese vínculo lo único que es imperecedero y es nuestra identidad real. Ese lazo siempre se compone de la misma luz cósmica, esa energía interior tiene un nombre para cada uno de nosotros, su nombre viene dado por un símbolo...

El anciano Anduaka coge un palo y traza sobre el suelo de la cima Anniki un tosco dibujo. Un círculo partido por una serpiente.

-Este es mi símbolo...- Dice, mientras hace un segundo dibujo, otro círculo, pero este partido por dos serpientes cruzadas. -Y este es el de mi maestro Kandor. Cada uno de vosotros tenéis un símbolo personal que os relaciona con la infinitud de seres que habitan el universo. En cada símbolo se almacena la información que habéis aprendido en las existencias anteriores. Es vuestra memoria inconsciente. Donde está dormida la sabiduría real. Esa individualidad sólo se abandona al final del viaje eterno que como seres de luz hacemos, en busca de la Totalidad, es el precio que hay que pagar por comprender la divinidad... Tenéis que recordar... Hablad bien, pensad bien, sentid bien... sólo eso os hará evolucionar...

Los pulmones del anciano Anduaka se rompen al fin con un estertor de fuelle reseco. Una sedosa luz se desprende desde su cuerpo al tiempo que deja de respirar. Sus ojos abiertos se pierden en la inmensidad, ciegos de paz y silencio.

Continuará...



Posted by Altair | en 18:44 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Cuatro.

Calcán sonríe mientras los discípulos más jóvenes se admiran con un gesto inocente al oír la historia tantas veces relatada.


-...Yo sólo conocí a dos de ellos. Mis maestros Kandor y Bequim. Un hombre y una mujer, navegantes de la oscura inmensidad. La bella perfección de sus delicados rasgos apenas dejaba distinguir su sexo. Su prodigiosa altura y sus largos cabellos dorados les distinguían como hijos de una estirpe solar. Las palabras y pensamientos que me legaron demostraban la vejez de sus almas. Nos enseñaron a comprender la respiración de la madre naturaleza, sus latidos y ritmos. Nos trajeron la semilla que es la base de nuestro alimento. Nos explicaron que en nuestro interior todos somos iguales porque todo en el universo está sustentado por la misma luz, en diferentes manifestaciones de realidad...


Una tos húmeda interrumpe el discurso de Anduaka. Silenciando unas palabras que hace tiempo tendrían que haberse fundido en las mentes de sus hermanos, pero que cada vez que las pronuncia le parecen nuevas.




-...Nuestras existencias son un cúmulo de aprendizajes que nos hacen recordar que la sabiduría del universo se halla en nuestro interior. Son un cúmulo de aprendizajes que tienen que enriquecer esa parte de la Totalidad que nos sustenta. Somos tras cada vida, una parte más completa de ese universo que se trasluce desde el alma que nos individualiza...


Itzán le hace, como casi siempre, la pregunta que más le emociona.


-Y los dibujos del desierto, maestro...¿Qué significan?...


-Las figuras las fuimos creando mientras recibíamos la sabiduría de esos seres que llegamos a considerar como a unos hermanos mayores. Son una llamada a la atención para las generaciones que aún han de nacer. Son un recordatorio de su presencia, de su hermanamiento con nosotros. Por ese motivo, cuando yo muera no deseo que vuestro recuerdo sea para mí. Tenéis que recordar sus enseñanzas...


Continuará...


Posted by Altair | en 20:14 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Tres.



El grupo de peregrinos se detiene en la cúspide de la cima Anniki. La distancia se pierde en un espejismo, bailando como escamas de agua sobre la superficie de una llanura bautizada de silenciosos tatuajes. Haciendo un esfuerzo, Anduaka se incorpora mientras sus ojos son escarcha derramándose entre sus recuerdos.


-...¡Mirad y respirad!... Alimentaros de la energía que se desprende de los dibujos, de los caminos que trazamos hace tantos años ya... Recordad cada vez que tengáis dudas, que ellos estuvieron aquí y nos enseñaron a razonar y a vivir como personas, nos ofrecieron su sabiduría impregnada de amor universal, nos regalaron sus acciones basadas en la humildad y la igualdad de todos los seres humanos...


-¿No regresarán nunca los dioses, maestro?.- Pregunta Itzán maravillado por el panorama inmenso que llena sus pulmones.


Los labios de Anduaka dibujan una tenue sonrisa.


-Os he narrado en muchas ocasiones, que ellos no son dioses. Son seres como nosotros que viven una sabia existencia en un lugar muy lejano de este que nosotros llamamos hogar. Vinieron hace mucho tiempo a inspirarnos la curiosidad y el afán de aprender las enseñanzas de la naturaleza, nos trajeron el maíz sagrado que nutre nuestros cuerpos y las maneras de convivir con nuestros semejantes, manifestaciones estas que deberían alimentarnos el alma...


El anciano se detiene en mitad de una frase respirando a borbotones, agotado.


-¿Cómo eran esos seres maestro?...


-...Ah... hijo mío... hermosos, muy hermosos. Llegaron desde su hogar en el cielo infinito, en unos barcos del color de la luna llena, con cientos de luminosas estrellas bailando en la superficie casi transparente de sus paredes exteriores. Iluminaban todo a su paso con reflejos de arco iris. Al estar cerca de sus hogares voladores sólo sentías el silencio y la paz del vacío...


Continuará...

Posted by Altair | en 16:22 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Dos.




El anciano se encontraba en el final de su vida, una existencia cargada de acontecimientos y experiencias que poco a poco habían abierto su conciencia y formado su personalidad, ofreciéndole la posibilidad de alimentarse en el conocimiento. Acostado en su lecho respiraba con lentitud, como queriendo atesorar unos sorbos más de energía vital.

Fuera de la cabaña las gentes del poblado entonaban, con ritmos acompasados, canciones que hablaban de la sabiduría y la bondad del anciano Anduaka, el último hombre que había convivido con los dioses.

Anduaka estaba acompañado de sus amigos y de sus discípulos más allegados, su familia más cercana, pues la vida de aprendizaje y su compromiso como guardián de las enseñanzas de los dioses no le habían permitido formar nunca una casa con mujer e hijos. Su único linaje venía de las estrellas y se derramaba sobre todo aquel que alguna vez le había conocido y de sus palabras, aprendido.

Itzán, el más joven de sus discípulos, secó con una caricia el sudor de la frente del anciano. Anduaka abrió los ojos y el pequeño Itzán viajó un instante por la gris inmensidad de las pupilas de su maestro. Con un hilo de voz suave y plateado el anciano se dirigió a los presentes.

-...Os tengo que pedir un último favor...

-Lo que desees maestro.- Dijo Itzán acomodando la almohada bajo la cabeza de Anduaka.

-...Llevadme al desierto por última vez...

-Pero Anduaka.- Exclamó el venerable Calcán, amigo y hermano de sangre del anciano desde sus correrías juveniles. -El desierto está a dos días de viaje, estás muy débil para emprender ese camino...

Anduaka miró con cariño a los presentes y cogió en un gesto de afirmación la mano de Itzán.

-Esos dos días, son los que me quedan de estar con vosotros, quiero abandonar esta realidad en el lugar donde la vida me reencontró con mis maestros... se lo debo a ellos...

Continuará...

Posted by Altair | en 19:51 | 0 comentarios

RETORNO A LA MEMORIA. Capítulo Uno.




El gigantesco cóndor abandona su nido y se precipita desde un escarpado risco de la cordillera andina. Vuela con majestuosidad sobre un grupo de seres humanos que con paso lento se adentra en la inmensidad del desierto de Nazca. Es un viaje sin retorno para el anciano Anduaka, que transportado en parihuelas hace su última peregrinación. Un tránsito del que ya no regresará.

El sol ardiente derrama su poder sobre la silenciosa procesión mientras suben al montículo de Anniki, el Vigilante de Horizontes. Desde allí, pueden observar la llanura de Nazca extendiéndose silenciosa hasta más allá de donde abarca la vista.

Continuará...

Posted by Altair | en 19:01 | 0 comentarios